Sirio...
Conozco la luz ahora de tus trazos, tan suave y silenciosa... entrar en tu cuerpo, en tu secreto, en la estancia que es altar de seda y vicio húmedo erosionado por mi boca.
Donde se esculpe y modela a niebla redentora están mis labios, donde trazo el vapor ciego que me nubla los ojos; Ahí, donde nada se oscurece y el rojo brota bañado de agua bendita, oleosa y glácil.
Qué trasparencia hay dentro, luz de sirio votivo, cáliz que es cal y sal granito... mármol, sílice y agua.
Ahí, en tu sexo, donde desnudas la grieta, donde desnudas la vida... vasija de clamor.
Niña desnuda de labios crudos arrasadores como el viento, que antes eras brisa; Ahí, en el pulso seco, en la celda mojada, en la flor trémula e iluminada bebida a fondo...
¿Cómo es la pureza en amanecida donde se besa a oscuras, a ciegas, donde besan los niños con honda ternura abiertos al resplandor... donde te dan la vida?...Así es ahí, ahí en la oscura inocencia donde los orgasmos son magia. Así es ahí, donde la muerte deja de ser suplicio, donde la sal se convierte en océano; así es, un manantial secando mis labios, pidiendo más...
Gustab
Para Serendipia y sus trazos con
Poetizas con el latido de la piel, siempre, desde la exquisitez y maestría de tu pluma.
ResponderEliminarMetáforas preciosas que trazan esos senderos del palpitar puro y candente…
Una belleza, mi querido amigo.
Gracias inmensas por tu compañía.
Abrazo grande 💙
No siempre soy tan poetico, pero para volver hay que sentir la letra después de haber hecho el amor.
EliminarTu texto transmite una sensación intensa de erotismo y conexión íntima con la esencia de la vida misma. Me parece que logra describir con una poesía cruda y visceral los sentimientos que surgen del encuentro entre dos cuerpos, donde el deseo y la vulnerabilidad se entrelazan. Las imágenes que se utilizan, como la niebla, la luz votiva y el mármol, evocan una espiritualidad casi mística en medio de lo carnal, lo que le otorga una profundidad emocional única. Me resuena la forma en que explora la pureza desde una perspectiva diferente, no como algo inocente, sino como un lugar donde la entrega absoluta y el placer se transforman en algo trascendental. Es un viaje donde lo físico y lo espiritual se funden, donde la muerte y la vida coexisten en el mismo espacio, y el deseo se convierte en un acto de conexión con lo sagrado. Tus letras nunca dejan indiferencia.
ResponderEliminarUn abrazo
Este texto es el resultado de haber bebido de muchas copas el elixir de la vida.
ResponderEliminarLa vida es eso, un elixir embaucador, aunque a veces traicionero, pero delicioso
EliminarEl que muchos lean y pocos se atrevan a comentar.... es un caos en mi cabeza... me gusta la retroalimentación.
ResponderEliminarCuidadosa forma de describir el encuentro con el cuerpo femenino. Un arte difícil el relato erótico.
ResponderEliminarUn saludo.
Ese océano de sal, debiera ser una masiva en placer de cada mujer.
ResponderEliminarSolo asi, se conoce la verdadera esencia. Un abrazo Gustab.
Una forma delicada y poética de describir ese encuentro apasionado.
ResponderEliminarUn saludo Gustab.